La nutrición vegetal con biofertilización para una buena productividad.

Ing. Mario Delgado Higuera

La Nutrición Vegetal es la base de la productividad. En el suelo se logra la asimilación de los nutrientes y el balance que los cultivos necesitan para crecer formando una buena cosecha. Los suelos fértiles son aquellos que tienen una fracción orgánica importante que se sostiene en el tiempo, un balance mineral, una estructura adecuada con porosidad y permeabilidad, agua, una fracción biológica que es la responsable de hacer disponibles los minerales nutrientes para las plantas y una productividad sostenida.

El uso de los suelos en una actividad agropecuaria, exige un aporte constante de minerales para hacer crecer el cultivo y formar la cosecha. Como la producción agropecuaria es constante, cada año se le extrae al suelo una gran cantidad de minerales nutrientes que no se reponen en la misma cantidad. Con las cosechas se retira biomasa del campo como producto para el consumidor y después de obtener la producción, solo quedan sobre el suelo los subproductos (soca, raíces, tallos, hojas, frutos, etc) que se descomponen y van acumulando alcoholes, amoniacos y toxinas causando la muerte de los microorganismos benéficos e intoxicando el suelo hasta que se inicia el próximo ciclo productivo. Como la mayoría de los cultivos agrícolas usan fertilizantes químicos para reponer las necesidades de nutrientes que tienen donde la asimilación es un porcentaje mediano respecto a lo agregado, también se acumulan estas sales en el suelo y además impactan en forma importante la vida del suelo. Cuando en un suelo se repiten constantemente las cosechas, no se les devuelve la fracción orgánica y los minerales que necesitaron para crecer, se pierde la fertilidad y la productividad. Además se deteriora el suelo y se le dificulta a la planta crecer porque sus raíces crecen en un medio difícil con toxinas, sales y materia orgánica sin transformar (en descomposición).

En la producción tradicional se le agregan al cultivo los fertilizantes químicos, orgánicos y minerales para mejorar la productividad y por la necesidad creciente año a año de nutrientes por el desgaste de los suelos. Estos fertilizantes llegan al suelo pero necesitan hacerse disponibles para las plantas, convirtiéndose a las formas moleculares órgano minerales para que sean asimiladas por las raíces. Esta oxidación, reducción o mineralización necesita de los microorganismos benéficos para facilitar la disponibilidad de los nutrientes y de las raíces de las plantas para lograr la asimilación. Una manera clara de analizar este proceso es: Los Fertilizantes químicos, orgánicos y minerales agregados al suelo son equivalentes a un plato de comida sin cocinar (cruda), los minerales nutrientes disponibles son equivalentes a la comida cocinada lista para consumir y la asimilación por las raíces de la planta es cuando la boca no tiene impedimentos para comer (una planta sin raíces no puede comer).

Los Bio Fertilizantes con microorganismos benéficos del suelo como Azospirillum brasilense, Azotobacter chroococcum, Lactobacillus acidophilus, Sacharomyces cerevisae y enzimas microbianas nitrificantes, fosfosolubilizadores, proteolíticas y celulolíticas, actúan para regenerar la vida del suelo y para mejorarlo. Contribuyen a limpiarlo de las toxinas que se acumulan por la descomposición de los subproductos de cosecha. También digieren la materia orgánica de los subproductos hasta bio transformarlos en suelo y en nutrientes disponibles para las plantas, forman muy bien las raíces y mejora la asimilación de los nutrientes que se depositan durante las cosechas con la fertilización y la transformación orgánica, para un buen balance nutricional. Cuando las raíces de la planta se colonizan con los microorganismos benéficos del suelo, se potencializa la defensa de las raíces, de la planta, mejora la asimilación de nutrientes y mejora la productividad.

La Nutrición Vegetal es la suma de varias opciones biológicas, orgánicas, minerales y químicas, donde lo mas importante para conservar la fertilidad del suelo, es estimular la bio transformación orgánica de los subproductos de cosecha y devolver al suelo lo que nos presta para la producción. Este proceso que se logra con los bio fertilizantes facilita la humificación al digerir la materia orgánica fresca. Si se bio transforma la materia orgánica, se mejora la estructura del suelo, la porosidad y la permeabilidad. También se suma a este proceso el incremento de la disponibilidad de los nutrientes minerales y se mejora la asimilación de las plantas, disminuyendo el uso de los fertilizantes químicos y minerales, ahorrando costos al productor con menos impacto para los suelos y las aguas.

[1] Investigación Aplicada & Desarrollo ORIUS BIOTECNOLOGÍA.  [email protected]. Villavicencio. COLOMBIA.

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