Creemos que conocemos todo lo que acontece por debajo de nuestras botas cuando pisamos el suelo. Pero hay todo un mundo de vida interactuando, que necesita del balance natural para nutrirse y generar fertilidad. A esto, los agrónomos le llamamos la Fracción Biológica del Suelo, que es el objeto de nuestra intervención biotecnológica. 

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Cuando el suelo ha perdido el balance y la vitalidad en esta Fracción Biológica es preciso darle un empujón, un impulso para que vuelva a generar los nutrientes que necesita la materia vegetal de nuestros cultivos y todo su entorno. 

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Cuando brindamos este impulso con material biológico, se debe hacer de la forma más precisa posible, porque no es solo la vida del suelo la que está en juego, sino la de su cultivo, la de los alimentos y la del crecimiento saludable de toda la producción agrícola, incluyendo la salud de los consumidores. Para llegar al balance justo que se requiere para revitalizar toda su fracción biológica, solo se obtiene con técnicas y tecnología responsable de medición científica. Esto es lo que hace la biotecnología.

«La biotecnología pone a disposición del suelo cultivable la interacción biológica que este necesita en la justa medida»

Lo primero que se debe hacer es desintoxicar el suelo. Para ello empleamos moléculas biotecnológicas que consumen el material tóxico que ha quedado por exceso de químicos o por procesos desbalanceados debido al mal uso del  suelo, tales como amonios, nitratos, sulfuros, cianhídricos, metanos y metales pesados.  Esto es limpiar el impacto que ha tenido en el suelo el uso de herbicidas y toxinas durante años. 

Lo siguiente es bloquear las enfermedades y plagas; disminuyendo los riesgos a partir de la parte clave que es la salud del suelo; cuidando la fracción biológica natural del suelo teniendo un balance en los microorganismos que componen un suelo sano, balanceado,  y rico en nutrientes. 

Después de la limpieza y bloqueo se puede empezar a trabajar sobre la bionutrición desde el suelo, que se enfoca en desarrollar raíces sanas para obtener la mejor absorción de nutrientes para hacer más fuerte y resistente la planta.

De esta forma vemos cómo las nuevas tecnologías previenen los problemas que se generan en los suelos; la planta tiene raíces para nutrirse y si está en un suelo con problemas; causa un desequilibrio en la producción.

«Debemos regresar a un suelo limpio y un cultivo con raíces bien desarrolladas y sanas que permita al cultivo crecer sano»

Cuando desintoxicamos y bloqueamos las enfermedades se trabaja desde la base desde el suelo, es decir, desde todo aquello que no se ve; recuperando su fracción orgánica que permite la interacción en este mundo invisible a nuestros ojos.  Así, desde la nutrición que creamos con biotecnología, se genera la salud del suelo para un cultivo sano, reactivando la vida desde la base e impulsando el crecimiento desde la raíz.